El Loco Kim
Durante esta semana que me tomé
vacaciones, tuve la oportunidad de ver casi todas las mañanas, los comentarios
de política internacional de una serie de tipos en CNN. El tema, todos los días,
fue Corea del Norte y su amenaza nuclear. Llegaba a dar pena escuchar los
análisis de los “académicos” al respecto, todos centrados en las caricaturas
pro yanquis, occidentalizadas y clasistas de la política. Pero, además, basadas
en una ignorancia suprema, dando paso a afirmaciones aberrantes como que Corea
del Norte sostiene su economía y su desarrollo nuclear sobre el dinero del
tráfico de opio; o respecto el debate de si Chile debía cerrar su comercio con
dicho país o no, comercio insignificante que no supera los 17 millones de
dólares al año, otro “especialista” dijo que este solo correspondía al vino que
tomaba el loco de Kim.
Más allá de las caricaturas y la
ignorancia suprema que suelen mostrar los “intelectuales” frente a la política
internacional, cuando esta se sale de los consensos impulsados por las potencias
capitalistas y, más allá, si estamos o no de acuerdo en que se desarrolle una
carrera armamentística de magnitudes, hay dos cosas claras: existe una campaña
mediática frente a la diferencia, por un lado, y por otro, que el Loco Kim la
hizo.
La campaña mediática no solo es
contra Corea del Norte, sino que se deja ver claramente que, por extensión, es
contra todos quienes pongan en duda los consensos impuestos por las potencias
occidentales, es decir, por los consensos impulsados por las grandes corporaciones
empresariales. Que en el análisis del desarrollo nuclear se ponga (como se hizo
también con Irán hace unos años) como causa de este, la supuesta locura de un
personaje fuera de control, y no exponer elementos de geopolítica, va
claramente dirigido a tratar de “locos” (en el mal sentido de la locura), a
todos aquellos que pongan en duda los estándares de la política dominante. Los
mapuches locos, los estudiantes locos, los trabajadores locos, los pescadores
locos, el loco de Maduro, el loco de Evo, etc. Quitar el contenido para
caricaturizar, ha sido una estrategia comunicacional largamente utilizada. En
el mismo sentido va el de caracterizar a Corea como un Estado Terrorista,
siendo que lleva décadas sin participar en acciones armadas; o como un peligro
nuclear siendo que nunca ha utilizado armas nucleares como si lo ha hecho
Estados Unidos que cuenta con un arsenal nuclear desproporcionadamente
superior; o cuando lo llaman un Estado Fallido, ¿Fallido para quién?
Pero, por otra parte, el Loco Kim
la hizo. Mientras otros países durante los últimos 30 años procuraron portarse
bien con el imperio para evitar ser castigados, y que como consecuencia
terminaron invadidos por EEUU, llenos de terroristas o en tremendas guerras
civiles impulsadas y financiadas por los mismos EEUU; por su parte Corea del
Norte no cedió a las presiones impropias y continuó con su plan de desarrollo,
ante la incredulidad inicial de las potencias nucleares, la que pasó a la cautela
y hoy llega al estupor. Sí, hoy Corea del Norte se pone casi de igual a igual a
una pequeña elite de países que aspiraban a controlar el mundo mediante el
control exclusivo de las armas nucleares. Hoy, Corea del Norte se ha
transformado en un país imposible de invadir o atacar por el temor que provoca
la posible respuesta. Y aún más, la hábil jugada del Loco Kim hace poner en
jaque los posibles movimientos de EEUU en la zona, ya que son sus propios
aliados quienes ya han dicho que no permitirán una guerra por los
costos que tendría esto para ellos. El desarrollo armamentístico fue de una
real astucia estratégica, puesto que Corea del Norte generó primero la
capacidad militar de aniquilar toda la industria Surcoreana en cuestión de minutos,
luego con la creación de los misiles, adquirió la capacidad de alcanzar
objetivos estratégicos en Japón, y ahora con la elaboración y manejo de las
armas nucleares y la bomba de Hidrógeno, suma la capacidad de destruir ciudades
enteras de ambos países. Aún puede existir la duda de si el desarrollo
balístico norcoreano puede o no alcanzar suelo estadounidense, pero el costo,
ante sus aliados, sería fatal para los intereses yanquis en Asia.
Por lo tanto, hoy el Loco Kim la
hizo. Congeló la intervención militar estadounidense en la zona y dejó al
Loco Trump disparando solo por twitter.
Atilio Herrera Ortiz
Movimiento Por la Dignidad

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